jueves, 26 de noviembre de 2015
martes, 24 de noviembre de 2015
El cerebro adicto
La forma en que se ha sido
observando la drogadicción al paso del tiempo, la apreciación en la sociedad,
el lugar que ha tomado la gente, como agente impulsor de esta enfermedad, sus
diferentes formas y tipos de la misma, causa y efecto en la persona, sociedad, empleos,
en la misma salud motriz. Soluciones aunque no lo parezcan, si las hay,
existen.
Eran los años treinta del siglo pasado cuando en EEUU, tenían la
restricción del alcohol, estaban en su apogeo los grupos mafiosos por
apoderarse del control y la distribución del mismo. Es en éste tiempo cuando la
ciencia empieza a estudiar la conducta adictiva al mismo alcohol, y a las
drogas. Se pensaba que las personas que tenían conductas adictivas a las drogas
y al alcohol tenían una moral deficiente y que carecían de “fuerza de
voluntad”.
A finales del pasado siglo, ya se
le reconoce como una enfermedad, y es cuando
empiezan las investigaciones
a dar informaciones respuestas a la sociedad. Quien en nuestro
entorno de familia, amigos o compañeros
de estudio, o de trabajo conocemos algún caso de adicción al alcohol, a
medicamentos clínicamente legales,
drogas ilícitas, al mismísimo tabaco uff, si a éste hábito tan
consuetudinario tan normal pero ferozmente dañino, la misma adicción varía. la respuesta de la conducta es similar, ya que
todas ellas llevan un mismo fin, una reacción
química en el cerebro.
Gracias a la ciencia que nos dio
éste aporte tan valioso, ha cambiado la forma de ver, prevenir, también dar
soluciones a las adicciones, considerándolas como una enfermedad del cerebro,
las drogas cambian la química, también la estructura y por supuesto el
funcionamiento de éste vital órgano. Efectos de algunas sustancias adictivas
quizás las más conocidas. La nicotina muy adictiva, se sabe eleva el riesgo de
cáncer, ataca bronquios, problemas cardiovasculares, “tos de fumador”. El alcohol, ataca la corteza
cerebral y el hipocampo, afectando las funciones ejecutivas, la memoria y
aprendizaje, afectando el sistema motriz,
La tan insignificante, insipiente y natural
para unos, y ya permitida para uso “medicinal”. La marihuana afecta la memoria,
por tanto el aprendizaje, negación a concentrarse, sin coordinación, acelerando
el ritmo cardiaco, pudiendo desarrollar psicosis en personas vulnerables. Otro
que anda por ahí en nuestras casas que también son de uso común. Los inhalantes
su presentación son pinturas en lata o
en aerosoles también en pegamentos, tan dañinos como tóxicos al corazón,
afectando a pulmones y el cerebro, “andan lentos”.
La cocaína, quien actualmente no ha oído, escuchado, visto u
observado noticias, de los carteles de aquí, halla, u a cuyá todos ellos
millonarios, e intocables. Ésta adicción es de corto efecto y por tanto
consumible repetidas veces, acelerando el ritmo cardiaco por tanto la
respiración, afectando el sistema nervioso, también repitiendo conductas de
supervivencia como el apetito sexual, y las ingestas alimenticias. El “alguien
me sigue”, Un efecto clásico en ellos, y la “gripa colombiana”.
La adicción a estos estimulantes
es una enfermedad que avanza paulatinamente por etapas, en sus inicios es usable
para alcanzar la euforia que producen, pasando en muy corto tiempo en una
enfermedad a quienes la usan de forma más costumbrista, el pobre cerebro se
empieza a adaptar a dichas sustancias, empieza la dependencia, buscando la
manera de consumirla seguido, buscando la manera de mantener el consumo, gastando el dinero, robándolo para
conseguirla, a veces matando. Aumentando las ingestas. Afectando las neuronas, el cerebro se acostumbra a las dosis fuertes y masivas
perdiendo la capacidad de sentir placer, lo cual afecta en la apatía y la
depresión, se reduce en altos consumos para obtener el mismo efecto, provocando
al síndrome de abstinencia, síntomas como la sudoración sin motivo, ansiedad,
enojos, temblores entre otros pueden llevarlos a la muerte.
La adicción es una enfermedad que
incluye factores como la genética, ambientes sociales, culturales, en fin todos
los lugares y personas que convivan los adictos. Del lado genético no se salva
la especie humana, sin importar la sociedad donde se desenvuelva, incluso puede
desarrollar la adicción debido a los genes.
Tenemos
factores de riesgo, por mencionar algunos. Agresión padres – hijos
–padres, falta de figura paterna, escases económica o en abundancia,
frecuentar amistades que usen sustancias ajenas a la salud propia. Entorno
social con poca comunicación. Por otro lado tenemos algunos factores de
protección. Relaciones positivas, entorno familiar completo (ambos padres
juntos, y funcionales), comunicación filial y constante de situaciones que
afectan al entorno familiar.
Por otro la adolescencia es una
parte de la sociedad muy vulnerable, ya que ellos, actúan guiados por sus
emociones, y no por el juicio y el raciocinio, éstos se desarrollan hasta casi
los treinta años. En el cerebro la relación adicción – comer, no es nada
separable, por el contrario los mecanismos cerebrales se asemejan demasiado,
provocando en los comedores compulsivo buscar comidas ricas en grasas,
desarrollando obesidad. Tener un
adicto o convivir con uno tiene consecuencias graves a la salud, al
hogar, y vecinales, en agresiones a un elemento familiar, o violencia fuera de
ella, ya que son afectados en la
memoria, no controlan sus emociones
También redundando en si
adquirieron enfermedades crónico degenerativas por uso prolongado de
sustancias o medicamentos diagnosticados por su enfermedad mental, afectando su
económia
y calidad de vida. Todo tipo de adicciones lleva a un desajuste de muchos circuitos. Es como la diabetes
crónica e incurable.
La prevención es la solución cómo
en muchos asuntos, familiares, sociales, de trabajo. Promover la cultura de la
salud, comunicación familiar, evitar lo que nos hace daño en los alimentos y
bebidas, en el entorno familiar, social,
estudiantil, laboral, todo ello sin violencia, evitar en todos las situaciones,
todo lo que nos hace mal, y propiciar todo lo que es positivo para uno, nuestra
esposa, hijos, abuelos, en fin un entorno familiar bien de calidad y calidez.
Se hablo de cómo la sociedad
enmarco y en su momento enmascaro a los drogadictos y alcohólicos, gracias a la
ciencia se descubrió que las adicciones, sustancias ajenas al cuerpo,
alcaloides, nicotina, inhalantes, pastillas, yerbas, junto con la genética, los
ambientes socialmente aceptados, todos ellos afectan y estimulan al cerebro,
produciéndole afecciones que se reflejan, en conductas de bajo rendimiento,
sistema motriz lento, falta de memoria, agresiones, escases económica, y aún en
familias de recursos muy bien financieramente hablando tienen éste problema. La
prevención, la cultura de la información de estas enfermedades, la buena
dinámica familiar positivamente hablando y de lo bueno de la vida son la
solución a esta enfermedad.
REFLEXION
Todos los temas que nos
sugirieron son tan importantes que no es fácil la decisión de escoger. En lo personal este tema me llamo
la atención desde que lo vi en el eje creó fue el uno, un tema muy del
conocimiento de la gente, por la forma que tiene El cerebro adicto, El
fondo con el que es tratado es muy versátil, actual. Ya que hoy día, por los medios impresos, radio,
prensa, o en las redes sociales, son muy tocados, vistos, comentados, en fin es
sabido por mucha gente en todas las sociedades, de poco o mucho dinero, de
intelectuales, o incultos, gente del medio, de la política en fin a todos los
lugares llega esta enfermedad. Sin
apreciar lo más bonito el cerebro por
algo ésta oculto y guardado mantenerlo así de toda la polución es la solución.
En caso de cada uno de nosotros
las barreras de protección que son necesarias, una muy buena comunicación de
los padres a los hijos y viceversa. Tener el conocimiento que el problema
existe, en un vecino, familiar, un amigo. No hay receta mágica para el
problema, de de cada integrante de la familia. Cultivar buenos ejemplos dar
calidad y calidez a los hijos.
miércoles, 11 de noviembre de 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

