martes, 24 de noviembre de 2015

El cerebro adicto

 El cerebro adicto.
La forma en que se ha sido observando la drogadicción al paso del tiempo, la apreciación en la sociedad, el lugar que ha tomado la gente, como agente impulsor de esta enfermedad, sus diferentes formas y tipos de la misma, causa y efecto en la persona, sociedad, empleos, en la misma salud motriz. Soluciones aunque no lo parezcan, si las hay, existen.
Eran los años treinta  del siglo pasado cuando en EEUU, tenían la restricción del alcohol, estaban en su apogeo los grupos mafiosos por apoderarse del control y la distribución del mismo. Es en éste tiempo cuando la ciencia empieza a estudiar la conducta adictiva al mismo alcohol, y a las drogas. Se pensaba que las personas que tenían conductas adictivas a las drogas y al alcohol tenían una moral deficiente y que carecían de “fuerza de voluntad”.
A finales del pasado siglo, ya se le reconoce como una enfermedad, y es cuando  empiezan  las investigaciones a  dar informaciones  respuestas a la sociedad. Quien en nuestro entorno  de familia, amigos o compañeros de estudio, o de trabajo conocemos algún caso de adicción al alcohol, a medicamentos clínicamente legales,  drogas ilícitas, al mismísimo tabaco uff, si a éste hábito tan consuetudinario tan normal pero ferozmente dañino, la misma adicción varía.  la respuesta de la conducta es similar, ya que todas ellas llevan un mismo fin, una reacción  química en el cerebro.
Gracias a la ciencia que nos dio éste aporte tan valioso, ha cambiado la forma de ver, prevenir, también dar soluciones a las adicciones, considerándolas como una enfermedad del cerebro, las drogas cambian la química, también la estructura y por supuesto el funcionamiento de éste vital órgano. Efectos de algunas sustancias adictivas quizás las más conocidas. La nicotina muy adictiva, se sabe eleva el riesgo de cáncer, ataca bronquios, problemas cardiovasculares, “tos  de fumador”. El alcohol, ataca la corteza cerebral y el hipocampo, afectando las funciones ejecutivas, la memoria y aprendizaje, afectando el sistema motriz,
 La tan insignificante, insipiente y natural para unos, y ya permitida para uso “medicinal”. La marihuana afecta la memoria, por tanto el aprendizaje, negación a concentrarse, sin coordinación, acelerando el ritmo cardiaco, pudiendo desarrollar psicosis en personas vulnerables. Otro que anda por ahí en nuestras casas que también son de uso común. Los inhalantes su presentación son  pinturas en lata o en aerosoles también en pegamentos, tan dañinos como tóxicos al corazón, afectando a pulmones y el cerebro, “andan lentos”.
La cocaína, quien  actualmente no ha oído, escuchado, visto u observado noticias, de los carteles de aquí, halla, u a cuyá todos ellos millonarios, e intocables. Ésta adicción es de corto efecto y por tanto consumible repetidas veces, acelerando el ritmo cardiaco por tanto la respiración, afectando el sistema nervioso, también repitiendo conductas de supervivencia como el apetito sexual, y las ingestas alimenticias. El “alguien me sigue”, Un efecto clásico en ellos, y la “gripa colombiana”.

La adicción a estos estimulantes es una enfermedad que avanza paulatinamente por etapas, en sus inicios es usable para alcanzar la euforia que producen, pasando en muy corto tiempo en una enfermedad a quienes la usan de forma más costumbrista, el pobre cerebro se empieza a adaptar a dichas sustancias, empieza la dependencia, buscando la manera de consumirla seguido, buscando la manera de mantener el consumo,  gastando el dinero, robándolo para conseguirla, a veces matando. Aumentando las ingestas.  Afectando las neuronas, el cerebro  se acostumbra a las dosis fuertes y masivas perdiendo la capacidad de sentir placer, lo cual afecta en la apatía y la depresión, se reduce en altos consumos para obtener el mismo efecto, provocando al síndrome de abstinencia, síntomas como la sudoración sin motivo, ansiedad, enojos, temblores entre otros pueden llevarlos a la muerte.
La adicción es una enfermedad que incluye factores como la genética, ambientes sociales, culturales, en fin todos los lugares y personas que convivan los adictos. Del lado genético no se salva la especie humana, sin importar la sociedad donde se desenvuelva, incluso puede desarrollar la adicción debido a los genes.
 Tenemos  factores de riesgo, por mencionar algunos. Agresión padres – hijos –padres,  falta de figura paterna, escases económica o en abundancia, frecuentar amistades que usen sustancias ajenas a la salud propia. Entorno social con poca comunicación. Por otro lado tenemos algunos factores de protección. Relaciones positivas, entorno familiar completo (ambos padres juntos, y funcionales), comunicación filial y constante de situaciones que afectan al entorno familiar.
Por otro la adolescencia es una parte de la sociedad muy vulnerable, ya que ellos, actúan guiados por sus emociones, y no por el juicio y el raciocinio, éstos se desarrollan hasta casi los treinta años. En el cerebro la relación adicción – comer, no es nada separable, por el contrario los mecanismos cerebrales se asemejan demasiado, provocando en los comedores compulsivo buscar comidas ricas en grasas, desarrollando obesidad.  Tener un adicto  o convivir con uno  tiene consecuencias graves a la salud, al hogar, y vecinales, en agresiones a un elemento familiar, o violencia fuera de ella, ya que son afectados en  la memoria, no controlan sus emociones
También redundando en si adquirieron  enfermedades  crónico degenerativas por uso prolongado de sustancias o medicamentos diagnosticados por su enfermedad mental, afectando su  económia  y calidad de vida. Todo tipo de adicciones lleva a un desajuste  de muchos circuitos. Es como la diabetes crónica e incurable.

La prevención es la solución cómo en muchos asuntos, familiares, sociales, de trabajo. Promover la cultura de la salud, comunicación familiar, evitar lo que nos hace daño en los alimentos y bebidas, en el entorno  familiar, social, estudiantil, laboral, todo ello sin violencia, evitar en todos las situaciones, todo lo que nos hace mal, y propiciar todo lo que es positivo para uno, nuestra esposa, hijos, abuelos, en fin un entorno familiar bien de calidad y calidez.
Se hablo de cómo la sociedad enmarco y en su momento enmascaro a los drogadictos y alcohólicos, gracias a la ciencia se descubrió que las adicciones, sustancias ajenas al cuerpo, alcaloides, nicotina, inhalantes, pastillas, yerbas, junto con la genética, los ambientes socialmente aceptados, todos ellos afectan y estimulan al cerebro, produciéndole afecciones que se reflejan, en conductas de bajo rendimiento, sistema motriz lento, falta de memoria, agresiones, escases económica, y aún en familias de recursos muy bien financieramente hablando tienen éste problema. La prevención, la cultura de la información de estas enfermedades, la buena dinámica familiar positivamente hablando y de lo bueno de la vida son la solución a esta enfermedad.

REFLEXION
Todos los temas que nos sugirieron son tan importantes que no es fácil la decisión  de escoger. En lo personal este tema me llamo la atención desde que lo vi en el eje creó fue el uno, un tema muy del conocimiento de la gente, por la forma que tiene El cerebro adicto, El fondo con el que es tratado es muy versátil, actual.  Ya que hoy día, por los medios impresos, radio, prensa, o en las redes sociales, son muy tocados, vistos, comentados, en fin es sabido por mucha gente en todas las sociedades, de poco o mucho dinero, de intelectuales, o incultos, gente del medio, de la política en fin a todos los lugares llega esta enfermedad.  Sin apreciar lo más bonito  el cerebro por algo ésta oculto y guardado  mantenerlo  así de toda la polución es la solución.
En caso de cada uno de nosotros las barreras de protección que son necesarias, una muy buena comunicación de los padres a los hijos y viceversa. Tener el conocimiento que el problema existe, en un vecino, familiar, un amigo. No hay receta mágica para el problema, de de cada integrante de la familia. Cultivar buenos ejemplos dar calidad y calidez a los hijos.